San Valero, ventolero y rosconero

La festividad del 29 de enero.

San Valero es el obispo patrono y protector de Zaragoza, su festividad se celebra el día 29 de enero en la ciudad de Zaragoza, y por costumbre ese día, el postre popular de todos los zaragozanos es el típico "Roscón de San Valero". Ya es tradición de que cada años se reparta en la plaza del Pilar un gran roscón bendecido, que se colca a las 10 de la mañana en la plaza y se comparte luego con unas 10.000 personas.

Valero fue obispo de Zaragoza en el año 290, y dedicó su vida a predicar la fe cristiana y evangelizar a sus fieles. Los últimos años de su episcopado no podía cumplir con el cargo de la predicación, por un problema en la lengua, por lo que era llamado "el tartamudo". Sin embargo, encontró un magnífico ayudante en el diácono Vicente, (San Vicente Mártir). En esa época, todo lo cristiano resultaba una clara amenaza para el imperio romano y su consecuencia era la persecución que se realizaba contra ello, Valero y su diácono fueron llevados prisioneros a Valencia para ser juzgados por un tribunal. Vicente fue ejecutado y a Valero se lo condenó al destierro a Enate, pueblo cercano a Barbastro.

Cuenta la tradición que San Valero por su problema de tartamudez, no se pronunció ante el tribunal valenciano, el cual dirigió su atención principal hacia Vicente, que quiso hablar por ambos y pagó con la vida su discurso, siendo San Valero desterrado. En Enate vivió hasta su fallecimiento en el año 315, dedicado a la oración y penitencia en un templo que había hecho edificar en honor de su diácono.

No hay acuerdo entre los historiadores sobre el primer destino del cuerpo de este obispo, pero parece claro que a mediados del siglo XI sus restos -o los que se tomaron como tales- fueron trasladados a Roda de Isábena. En 1170, por orden de Alfonso II, fueron traídos de regreso a Zaragoza. Desde entonces se veneran sus reliquias en la capilla barroca de la Catedral de San Salvador.

Tradicionalmente, se realiza el reparto de un roscón gigante en la Plaza del Pilar, un acto que antecede a la programación festiva del día del patrón de Zaragoza. El Roscón de San Valero es lo que más caracteriza a ese día. Es costumbre, en cada casa, compartir y degustar ese roscón, similar al que se suele consumir en la Noche de Reyes o San Blas, y también lleva sorpresa.

Luego, existen también verbenas, animaciones infantiles y espectáculos de teatro que tienen lugar en la Plaza de los Sitios, conciertos y otras atracciones. Se trata de una actividad que congrega a la familia y a personas de todas las edades. Así cómo muchas veces se organizan grupos para realizar cursos de ingles en el extranjero para jóvenes o cursos de ingles en Londres por ejemplo, cada 29 de enero, es posible ver a grupos de jóvenes y familias enteras organizándose para asistir a este acontecimiento en su propia ciudad, sin otro fin que el de disfrutar y divertirse en comunidad. Es una fiesta llena de alegría y de total simpleza, pero que reafirma las creencias, fortalece las costumbres y refuerza los lazos y la identidad de los zaragozanos.

El Ayuntamiento vive una jornada de puertas abiertas a todos los ciudadanos que, en esta fecha, pueden acceder a las distintas dependencias municipales, incluido el despacho del Excmo. Sr. Alcalde.

Si quiere vivir desde adentro el sentir de la ciudad y conocer la cultura, el modo de vivir y de ser de la gente de la ciudad, no se pierda la festividad de San Valero, y ¡únase a disfrutar del roscón!